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Guías sobre el agua

¿El agua de tu llave es potable? Cómo saberlo en casa

¿El agua de tu llave es potable? Cómo saberlo en casa

Abres la llave, llenas un vaso y surge una pregunta muy común: ¿esta agua se puede beber?

El aspecto, el sabor y el olor pueden darte algunas pistas sobre cambios en el agua, pero no bastan para determinar si es potable. Hay características que podemos percibir fácilmente y otras que solo pueden identificarse mediante un análisis.

Aquí te contamos qué puedes observar en casa, cuándo vale la pena analizar el agua y qué papel puede tener un sistema de purificación en tu cocina.

Lo que puedes observar en casa

Tus sentidos pueden ayudarte a detectar que algo cambió. No sirven para confirmar por sí solos la calidad sanitaria del agua, pero sí pueden ser una buena señal para investigar.

Apariencia

Si el agua presenta un cambio notable de color, turbidez, sedimentos o partículas visibles, conviene revisar qué está pasando.

Algunas variaciones pueden estar relacionadas con trabajos en la red, periodos prolongados sin utilizar una instalación o condiciones de las tuberías del inmueble.

También es importante recordar lo contrario: que el agua se vea transparente no significa automáticamente que cumpla con todos los parámetros de calidad para consumo humano.

Olor

Un cambio repentino en el olor también merece atención.

Dependiendo del sistema de abastecimiento, es posible percibir ciertos olores relacionados con el tratamiento del agua. Sin embargo, un olor inusual, intenso o que aparece de repente es una razón razonable para buscar más información sobre la calidad del suministro.

Sabor

El sabor puede cambiar por distintas características del agua, incluyendo minerales disueltos o procesos utilizados durante su tratamiento.

Un sabor diferente puede hacer que una familia prefiera no beber agua directamente de la llave, pero el sabor por sí mismo tampoco permite determinar si el agua es potable o no.

Sarro y residuos

Las manchas blancas o las incrustaciones que aparecen en llaves, vasos o superficies pueden estar relacionadas con la dureza del agua, principalmente con minerales como calcio y magnesio.

Esto puede afectar la experiencia cotidiana y producir acumulaciones en algunos equipos, pero no debe utilizarse por sí solo como una medida de potabilidad.

Entonces, ¿cómo saber si el agua es potable?

Para evaluar adecuadamente la calidad del agua es necesario analizar diferentes parámetros.

En México, la calidad del agua para uso y consumo humano contempla límites para distintos parámetros físicos, químicos y microbiológicos. Por eso, una evaluación de potabilidad va mucho más allá de observar si el agua se ve limpia.

Cuando existe una preocupación específica sobre la calidad del agua de una vivienda, un análisis realizado por un laboratorio especializado puede aportar información mucho más útil que una inspección visual.

Dependiendo del análisis solicitado, pueden evaluarse parámetros como pH, turbidez, dureza, determinados microorganismos, metales y otras sustancias.

¿Sirven las pruebas caseras?

Algunos kits domésticos permiten obtener información orientativa sobre ciertos parámetros del agua.

Pueden ser útiles como primera referencia, pero tienen alcances distintos y no sustituyen necesariamente un análisis especializado.

Esto es especialmente importante con sustancias que no pueden detectarse mediante el olor, el sabor o la vista.

Por eso, si existe una preocupación concreta sobre un contaminante o sobre la seguridad del agua, lo conveniente es elegir el método de análisis adecuado para ese caso.

¿Qué papel tiene un purificador por ósmosis inversa?

La ósmosis inversa es una tecnología de tratamiento de agua que utiliza una membrana para reducir determinadas sustancias presentes en ella.

Dependiendo del diseño del sistema, sus etapas de tratamiento y sus especificaciones, un equipo de ósmosis inversa puede reducir sólidos disueltos y determinados contaminantes.

Sin embargo, hay una diferencia importante:

un purificador trata el agua; no es una prueba de laboratorio.

Por eso, las capacidades concretas de cualquier purificador deben evaluarse de acuerdo con las especificaciones y el desempeño del equipo instalado.

Donde Glup Pro busca simplificar la experiencia

Además de la tecnología del equipo, hay otra parte de tener un purificador en casa que muchas veces se pasa por alto: el mantenimiento.

Los filtros y componentes de un sistema de tratamiento necesitan atención periódica para seguir funcionando de acuerdo con sus especificaciones.

Con Glup Pro, la instalación y el mantenimiento están incluidos en la suscripción. Nuestro equipo se ocupa del servicio para que no tengas que llevar por tu cuenta el calendario de mantenimiento ni preocuparte por conseguir los repuestos cuando corresponde.

Es una forma más sencilla de integrar la purificación de agua a la vida diaria.

Tú disfrutas de tu agua.

Nosotros nos ocupamos.

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